
Aquà lo teneÃs con su mirada de niño pidiendo que juegues con él después de una semana en casa desde que lo trajeron desde Sevilla, donde lo encontraron abandonado en un contenedor de basura.
No me cabe en la cabeza que haya personas, si se le puede llamar personas, a individuos/as que hagan este tipo de cosas. Y más, cuando Kiro, nombre que le hemos puesto al cachorro, lo único que hace es dar alegrÃa con su vitalidad.
En fin, aquà teneÃs al nuevo miembro de la familia.





